Hecho Cultural Anacrónico

ACTO HONRADO

He sentido algo así a un roce.
Tan cerca y tan próximo al nirvana.
Unos labios violetas a morado han palpado los míos.
Como una túnica consagrada que cae un amanecer resplandeciente.
Formando figuras abstractas con un tul sobre mi talante.
Es suave dulce y apasionado a los límites del abyecto.
Y dócil al tacto premeditado de lo dilecto.

Digo consagrado por no decir figurado ni alado.
Digo hábito porque lo relaciono como un toque similar al terciopelo.
Digo lo que siento porque sé que es lógico.
Si me tomas yo te tomo.
Si me inspiras yo te inspiro.
Si me miras seguramente sentiré ganas de besarte.
Si te digo que voy en tu búsqueda seguramente me verás.

Es que ha caído una centella en mi edén.
Hay un árbol que quedó parado frente al ímpetu.
Y las flores me sonríen enormemente al plenamar.
Hay un baile frenético de tu cuerpo sobre mi intuición.
El manto sagrado de pensar que eres innegable.
Y que aún sigo creyendo en sirenas de alta mar rosadas al viento.
Hay una afirmación radiante a la hora del poema.

Sigo creyendo en lo abstracto.
Y que estas frases ya forman parte de mi vida.
Y todo se traslada a lo semejante.
Eternamente al paso de las eras.
Mi interés de tenerte siempre cerca mío.
Para el roce inexcusable que un día rasgará mis labios.
Y vos lo seguís afirmando porque sabes que un día será realidad.

Los actos sagrados de los duendes del bosque.
Creen en los mitos creados por los hombres.
Y tú pelo diseñado y colorido por dios.
Otra vez lo veo moverse de un lado al otro.
Es que jamás vi tanta armonía y conjunción juntas.
De que lo haces para hacerme sentir bien.
Y lo logras aunque solo te vea en un plasma lleno de brillo.

Es extraño sentirse tan bien con alguien que aún no has palpado.
Pero es fantásticamente maravilloso verte sonreír sin parar.
El viso que da brillo al vistazo de círculos bien negros.
Y la aceleración de mi ritmo cardíaco así lo demuestra.
Que tengo un manto sagrado cubriendo sobre mi boca.
Absorbiendo mi respiración, mi aliento y mi alma.
Esperando ser tocado un día frente al mar del norte.

Mae Marcelo Elías
9 de octubre de 2014


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